19/01/12

CUIDEMOS A LOS AMIGOS Y AMIGAS (IV) Los favores

CONTINUANDO la reflexión sobre la amistad, es necesario caer en la cuenta que la amistad se vive en el día a día, y allí las cosas se complican, más aún en esta época, en la que estamos inmersos en exigencias, competitividad y privilegios; qué pasa cuándo necesitamos pedir un favor, queremos conseguir algo que sabemos que nos conviene y nos beneficia, y recurrimos a un amigo o amiga para que nos ayude a conseguirlo, más de alguna vez nos hemos visto en la tesitura de acercarnos a nuestros/as amigos/as para pedir un favor. Evidentemente si nos lo niega, podemos comprenderlo o no, perder esta amistad o sentir que ya no es lo mismo, tal vez conviene pensar antes de pedir favores a nuestros/as amigos/as:



SI NUESTROS AMIGOS NOS HACEN FAVORES, PENSAMOS QUE NOS LOS DEBEN A TÍTULOS DE AMIGOS, PERO NO PENSAMOS QUE NO NOS DEBEN SU AMISTAD  
Marqués de Vauvenargues.

Con motivo de escribir sobre la amistad hablé con  mis amigos/as  sobre lo que para ellos/ellas, significaba nuestra relación. Una de ellas me confesó algo que yo no sabía. Me contó que muchos años atrás quería pedirme un favor , pero al final decidió no hacerlo. No me lo pidió precisamente por la gran amistad que nos une. Sabía que para mí ese favor era muy difícil de llevar a cabo, y si me lo pedía intuía que yo se lo harían cargando con todos los problemas que eso supondría para mí. Ahora todavía entiendo más por qué es una gran amiga.
Según qué tipo de favores pedimos a una amistad existen dos peligros: que nos lo haga, a pesar de lo que le pueda suponer; y que no lo haga y nos sintamos defraudadaos. Así que antes de pedirlo deberíamos  valorar detenidamente  estos dos aspectos. Es mejor preservar los beneficiosa largo plazo de la amistad en detrimento de los inmediatos.

A veces la literatura presenta hermosos ejemplo de amistad marcados justamente por grandes sacrificios y entrega generosa que revelan el alto precio de la amistad, sin embargo esas circunstancias  aveces heroicas, no tienen mucho que ver con la realidad cotidiana y anodina, donde debe darse la amistad, y donde justamente le da a la vida un sentido valioso.











21/12/11

Tiempo de Navidad... una reflexión sobre el tiempo

Cuando se acercan los días de Navidad, algo en la vida de todos cambia, a pesar de la rutina, de las ocupaciones y el estrés de la sociedad, por encima de las campañas publicitarias y el desenfreno comercial de una navidad consumista, aunque tal vez lo intentemos negar o justificar como una inmensa y estudiada campaña de marketing, estos días tienen algo diferente 

Hay personas que viven la navidad como un tiempo de recuerdos, la mayoría tristes, por lo que se perdió, de nostalgias, de sentirse inapropiados o incompletos, recuerdan familiares que ya no están, personas amadas que se perdieron, faltas de afecto o abandonos presentes o anteriores, y prefieren que pase rápido este tiempo e intentan distraerse, de qué... probablemente distraerse de su propia vida. 

Otras personas intentan hacer de la navidad un tiempo especial, quieren que todo luzca un ambiente diferente, creen en mensajes positivos, en sentimientos nobles, y piensan qué pueden hacer para sentirse mejores personas, para acercarse más a un mensaje de paz y esperanza de la navidad. En definitiva, por una parte o por la otra, hay un cambio en la vivencia del tiempo; evidentemente la “fiesta” en su concepción antropológica es una ruptura del tiempo cotidiano, lineal, es un tiempo diferente, gracias al cual la rutina se hace más llevadera, porque sólo rutina y cotidianeidad podría resultar insoportable. 
Por eso, son necesarios esos saltos que nos afectan en nuestra propia vida, porque rompen con la monotonía y nos hacen trascender y recuperar lo que somos, para no quedarnos en lo que hacemos. Pienso que hacernos conscientes de esta realidad nos permite aprovechar mejor la vida y sus tiempos especiales. 

¡Oh, tiempo, que te me escapas! ¡Qué pronto te me vas! 

Esas son algunas de las exclamaciones de poetas y pensadores acerca del tesoro más incalculable que tiene el ser humano: el tiempo. Mucho se ha hablado del tiempo, y a veces hasta perdemos tiempo disertando sobre ello, sin aprovechar en la práctica cada segundo de este excelso río que transita sin parar y que a su paso arrastra todos los vestigios de una primavera, de unas ilusiones que no volverán. 

El tiempo de cada quien está ahí, sólo debemos saber encontrarlo, administrarlo con propiedad. Ser verdaderos sabios al utilizarlo, darle prioridad a las cosas que realmente lo merecen. Establecer una escala en la importancia de nuestras actividades e ir detrás de ellas hasta alcanzarlas, porque ¿quién tiene garantía de que podrá hacer algo mañana? ¿quién sabe lo que mañana ocurrirá? Nadie, nadie tiene ese mágico poder, por eso todo lo que podamos hacer hoy, no lo debemos dejar para el otro día. 

Cada persona debe establecerse su propio tiempo. Tiempo para amar, tiempo para trabajar, para recrearse, para crecer,.... tiempo para ser. Las horas que se han ido, nunca se recuperarán, ya se cumplió su tiempo y por más que nos esforcemos, ellas ya no están, pues cada tiempo, tiene su tiempo y si no lo aprovechamos, indiscutiblemente lo perdemos. 

Desde que nacemos, nuestro tiempo comienza a correr, nunca se detiene, sólo sigue su transitar y somos nosotros los humanos, quienes con él, a su paso, tenemos que marchar. No obstante, hay muchas personas que dejan pasar su tiempo esperando la felicidad, ésa que nunca llega, porque no la han sabido buscar.
Otros, se olvidan del tiempo, y únicamente se percatan de ello, cuando es tarde ya, entonces quieren correr detrás de los años que se han ido, que se han desperdiciado como una semilla en un terreno hostil e infértil. Es en esos momentos cuando nace la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue, de los sueños que no se realizaron y los caminos que no se recorrieron. Y eso, es realmente triste, sí, definitivamente muy lamentable, porque esta vida es una sola oportunidad. Entonces, ante la fugacidad de los años, de los días, de las horas ¿Cómo podemos administrar nuestro tiempo en este mundo globalizado, complejo y tan dinámico? Simplemente haciendo una revisión de nuestras prioridades, metas y objetivos. Sabiendo qué queremos, qué tenemos y hacia dónde vamos. Estableciendo tareas inherentes a lograr las metas propuestas, dado que sin una planificación, seremos como marineros perdidos en mar adentro cuyo tiempo está a la disposición de las turbulentas aguas. 

En consecuencia, aprovechar el tiempo es, saber exprimir cada instante, es vivirlo. La mayoría de las veces estamos donde no queremos estar, hacemos lo que no deseamos, y en situaciones como esas, sólo perdemos el tiempo. Debemos ser dueños de nuestro tesoro más preciado. Aprovecharlo al máximo, significa que decidamos qué hacer, cómo, cuándo y con quién, pues sólo nosotros tenemos la facultad de administrar nuestro tiempo y saber vivirlo con el maximo de provecho. 

Si trabajamos, debemos hacerlo en aquellas actividades que sean placenteras, que nuestra labor nos cauce emoción, pasión y un gran deseo de dedicarle nuestro mayor disposición y así no lo estaremos perdiendo, sino más bien lo estaremos disfrutando y aprendiendo cada minuto que pasa. Es probable que señalemos que la mayoría de las veces uno no hace lo que quiere porque debe trabajar en otras actividades que le reditúan mayor estabilidad económica. Piense y mientras atraviesa lo que debe hacer, anhele lo que quiere hacer y usted cambiará sus circunstancias. En muchas oportunidades, por complacer a los demás, echamos al viento nuestros momentos. Pasamos horas escuchando charlas o conversaciones tan estériles e insulsas que no aportan gran cosa para nuestro crecimiento. 

Otras veces regalamos tiempo, cuando nos abocamos a realizar actividades de las que no estamos convencidos, sino que como ovejas de un rebaño, nos dejamos llevar. Todo el que quiera evitar la pérdida de su tiempo, debe dedicar un poquito de tiempo a pensar lo qué hará cada día, porque no todo lo importante es urgente, y aquellas cosas urgentes, necesariamente no son importantes, por lo que es necesario tener una clara visión de lo que debemos hacer y por qué lo hacemos. Si establecemos esa escala de prioridades, y ejecutamos las tar
eas propias para lograr el objetivo, estaremos usando bien nuestro tiempo. Cada día tiene su propio tiempo y no debemos cargarle al otro día las tareas del anterior, ya que entonces se descompensa el equilibrio natural de ese tiempo y surgen las complicaciones, los errores y los traumas laborales. 

Una manera de gozar, de aprovechar nuestro tiempo, es estableciendo plazos. Eso nos ayuda a ser concretos, a fijarnos límites y lograr tener un mejor control siempre y cuando atendamos los parámetros de la libertad y flexibilidad que como adultos podemos manejar. Lo más importante de todo este examen del tiempo, es que tengamos tiempo para ser personas realizadas, profesionales competentes, pero sobre todo seres humanos felices, de haber disfrutado de esta pasantía que es la vida. 

En efecto, de qué le vale a un profesional ser brillante, si en otros aspectos es un individuo fracasado. El verdadero éxito está en lograr ser un una persona plena, tanto en el ámbito profesional, personal, familiar como ciudadano, y en estos casos, el tiempo juega un papel fundamental. Ya no hay más tiempo para perder, usted no puede dejar pasar más el tiempo. no volverá la primavera de ayer, porque lo que el tiempo se llevó, ya no retornará. Usted nunca más tendrá 15 años, si hoy sus hijos tienen una familia y cuando estaban en su regazo no los disfrutó tampoco lo podrá hacer ahora como debió hacerlo en el pasado. 

El tiempo no perdona, no espera, simplemente pasa y luego sin querer nos castiga. Al tiempo le canto, al tiempo le escribo, a ese tiempo que se va, que se escapa inexorablemente llevándose consigo la niñez, la juventud, a los seres queridos que no disfrutamos. 

El tiempo es efímero, se lo lleva todo y lo que no pudimos hacer en su momento, se convierte en frustraciones, y las frustraciones traen consigo amarguras, desilusiones y llanto. Si tiempo queremos tener, tiempo debemos darnos a nosotros mismos. Si hay algo en la vida que nunca se va a detener es el tiempo. Y con él se van muchas cosas. Risas, miradas, gestos, amigos, secretos, historias.. 

El tiempo nos deja el recuerdo de lo que fue y a veces ni eso queda, puede llevarse todo dejándonos sólo recuerdos de un recuerdo. El tiempo se desgasta. A veces lento, y a veces creemos que se esfumó de lo rápido que se nos pasó. El futuro es incierto, vivimos de recuerdos, de pasado... El tiempo se consume, vuela... Lo que hicimos ya no lo podemos cambiar. Nos arrepentimos de nuestro pasado y a veces volveríamos tan sólo un momento para revivir ciertas cosas. El tiempo pasa, los segundos corren dejándonos un pasado. Esto ya es pasado. Y esto también. Y esto... De eso se trata la vida, de aprovechar cada segundo, cada instante. De disfrutar del tiempo que corre antes de que se esfume transformándonos a nosotros mismos en pasado. El tiempo de navidad es también tu tiempo, hazlo tuyo... no lo dejes escapar











24/11/11

CUIDEMOS A LOS AMIGOS Y AMIGAS (III)

Amistades y expectativas sobre ellas.

Seguimos  tratando el tema de la a mistad, que como indicabamos, es un aspecto realmente importante de nuestra vida, que debemos de cuidar y mimar. Quiero indicar un aspecto substancial en cuanto  a la concepción de la amistad, son las expectativas que tenemos, es decir , ¿Qué esperamos de la amistad, qué esperamos de cada amigo, de cada amiga? Tenemos que considerar que las expectativas influyen mucho en nuestra manera de relacionarnos con el mundo, y especialmente con las cosas y con las personas.

¿Nuestras amistades pueden traicionarnos? Normalmente son nuestras propias expectativas lo que nos defrauda.Cuando alguien nos  falla suele suceder  porque esperábamos algo de él /ella que  no nos ha dado. Por eso debemos tener cuidado con nuestras expectativas, porque si son altas nuestros/as amigos/as nos decepcionarán con gran facilidad. Y el resultadfo final puede ser, como les ocurre a muchas personas, que nos quedamos solos. Hay que valorar que si muchas veces nuestro propio comportamiento nos decepciona ¿cómo esperar que los /as otros/as no tengan fallos y estén siempre y constantemente a la altura de una amistad ideal?


"Guardar la factura"
Sentimientos de compensar, de deuda.

La amistad verdadera es recíproca, pero también es una equivocación caer en la trampa de entender esta reciprocidad de forma equivocada. No se trata de anotar en una especie de libro de cuentas lo que damos y lo que recibimos. Si lo hacemos podemos sentir un desequilibrio porque solemos ser más conscientes de nuestra entrega que de la ajena.

Y si la balanza se decanta hacia el otro lado y nos sentimos en deuda, ese sentimiento no debe confundirnos.Nuestra conciencia nos puede presionar a devolver exactamente lo que nos han dado. Los/as amigos/as los hemos de dar porque los /as queremos y no por ningún tipo de presión subjetiva. La reciprocidad se debe encontrar en el afecto, no en los actos concretos.

Y tú ¿que esperas de tus amigo/as? ¿crees que te han fallado alguna vez, te han decepcionado? Hay amistades que te hacen sentir que les debes, que te cobran, que te pasan factura? ¿o tal vez guardas varias facturas para cobrarlas cuando se presente la oportunidad?

(continuará...)




08/11/11

COMBATIR LA ANSIEDAD



Es muy importante que diferencies entre los pensamientos y los síntomas. Los síntomas son consecuencia de los pensamientos. Si tienes ansiedad es porque primero haces un pensamiento. Si te centras en los síntomas nunca vas a salir de la ansiedad, porque los pensamientos van a seguir repitiéndose. Primero haces un pensamiento, que tu cerebro interpreta como peligroso para tu vida, y entonces envía los síntomas de la ansiedad. La ansiedad es una forma de defensa, de protección. Tu cerebro quiere protegerte. Por lo tanto, hay que hacerle comprender a tu cerebro que no necesitas la ansiedad, que no existe ningún peligro real para ti. Eso lo puedes hacer cambiando la estructura de tus pensamientos. Dedica unos minutos a deconectar, es decir, aprende a dejar de pensar, sólo respira, los ejercicios de respiración son la mejor manera de cuidar nuestra salud mental. Tambien puede servirte, escuchar musica, una música que te guste y te relaje, pero concentrate en la música y déjate llevar por ella

04/11/11

CUIDEMOS A LOS AMIGOS Y AMIGAS (II)

Como deciamos anteriormente, siguien do al gran Aristóteles la amistad verdadera se basaria en el bien, en la virtud, una palabra que actualmente no tiene mucho eco en la sociedad. En opinión de El Estagirita, sólo puede darse entre personas que se dean el bien por sí mismos, sin ningún interés; por ello aunque las circunstancias varien, ella permanece, " La amistad perfecta es la de los buenos y la de aquellos que se asemejan por la virtud. Elos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido", dice Aristóteles. Los/as amigos/as de verdad son aquellos con los que nos encontramos cómodos/as, no juzgados/as, Los /as que nos quieren con nuestros defectos incorporados. Como bien dice el escritor y filosos estadounidense Elbert Hubbard: "un/a amigo/a es uno/a que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere",
La sinceridad es otra de las características de las relaciones auténticas. Sólo con los/as verdaderos/as amigos/as podemos pensar en voz alta, porque la confianza es absoluta. No mobstante la sinceridad no puede entenderse como abrir el grifo de nuestros pensamientos sin medir nuetras palabras. Los/as amigos/as por mucho que nos quieran y confíen en nosotros, son seres humanos y por ello en su interior habitan inseguridades, dudas, miedos... Nuestras palabras pueden herirlos, así que , incluso con ellos/ellas, hemos de cuidar cómo nos expresamos; valorar qué efecto produce en el otro. Cuando tenemos amistad hemos de privilegiar el respeto. Estar con alguien con quien compartes un afecto mutuo, sin sentirte juzgado/a, con quien confías absolutamente y con quien puedes ser sincero/a es algo que no tiene precio. La amistad es un tesoro. Y no todo el mundo la posee por más que esté al alcance de todos/as, ya que no se trata de un bien fácil de conseguir y mantener.
Y tú qué haces para conseguir nuevas amistades? ¿qué haces para mantener las buenas amistades quye tienes? ¿eres de las personas que piensa que la amistad se te da como un regalo y que no hay quue hacer nada porque seria poner interés por medio?